
Cuando desperté esta mañana, quise seguir durmiendo, sopese lo repetitivo de mis días y mis pestañas se volvieron de plomo. Sumergido en lo onírico sentí como mis pies no eras mis pies y mis manos eran cuadradas y mi visión detrás de un tubo, mi corazón latía en mis oídos y las diagonales eran ondas y las odas nubes y las nubes perros y los perros llovían, bebí de sus aguas, la vejiga me punzaba, y tuve que derretir el plomo. El camino hacia el poste se hizo interminable, pise el desorden y lo frio, seguí, no vi el inodoro, mee.
El día despertó ante mis ojos, y el día no seria día, si la televisión no lo iluminara, busque el control remoto y lo encontré bajo restos de papitas untadas de pelusa, ON. Masticaba y masticaba y masticaba futuros hechos, familias perfectas, finales felices, una coca cola muy feliz y un desodorante con bragueta.
Mi estomago se canso de masticar sin tragar y fue a buscar algo de leche y pan, algo de queso y algo que este dentro de una caja o bolsa o sobre, no lo encontré y la sensación de necesidad me desayuna. Sorbo a sorbo y miga a miga empieza la digestión pensando en que habrá de almuerzo a las 3 de la tarde. Apago la tele y la sensación no desaparece.
De vidrio a vidrio. Debería hacer los deberes pero las vaginas, los penes, el vello púbico, los gritos, los fluidos corporales, las bragas, la sensación de hacer lo prohibido, la masturbación, esa sensación indolora, esa sensación de satisfacción, se apodera de mis índices y encuentro lo que busco sin buscar, encuentra mis ojos y mis ojos rebuscan el lado más irracional dentro de mi cabeza, encuentra imágenes de mi tía en la ducha, de mi profesor escribiendo en la pizarra, de los culos acéfalos que bailan en la tele, de mi vecina barriendo en la mañana y las mezcla con lo que eyacula el internet.
Terminado el onanismo, empiezo a buscar respuestas mediante Google: “Existe Dios”, “El fin del mundo será en el 2012”, “Soy Bisexual”, “Como hago para ganar dinero fácilmente”, “¿Quién fue Frederick Nietzsche?”, “¿Que es la depresión?”. Y encuentro montones de información y definiciones, pero no lo que busco, aunque no sé lo que busco.
Entro a la calle y empieza a sonar en mi cabeza el No Surprises de Radiohead y todos empizan a caminar hacia atrás, las nubes se ven tan hermosas y las aves tan imponentes, pero mis canillas no aguantaran ni una banca mas, ni un escalón más, ni una mordida de perro mas, y bajo la cabeza para buscar mi pasaje en el bus o un cigarro y solo encuentro papeles.
Me siento al lado de un arcoíris sucio que no sabe sonreír, no le doy monedas, le doy una galleta que no por que compre, ya que odio las galletas. Habla en una lengua que entiendo por contexto, y me dice que mis Adidas comprarían su espalda y mis anteojos su hambre, y siento una especie de sádica satisfacción, como si mis problemas solo fueran traspiés, pero luego mi saliva me indigesta.
Llego a mi destino al lugar donde quiero y no quiero, quiero verle el trasero pero no quiero acostarme con él, quiero acostarme con ella pero no quiero lo previo a dicho acto, quiero ser un ingeniero pero no quiero estudiar, quiero dejar de ser un mantenido pero no quiero trabajar, quiero demostrarles a todos esos idiotas amigos míos que puedo hacer las cosas mejor que ellos pero no quiero esforzarme. Y los días transcurren en esa banca frente al culo de mi profesor, frente a los números, frente a un no se que cuando ella me mira, frente a un no saber qué hacer frente a las dudas amigas y las certidumbres inalcanzables, y basta por hoy.
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